Hiring
- Jan 4, 2022
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This word has become a constant in all the facades of companies, stores, restaurants, shopping centers, small businesses, job seekers online, among others.
Wherever you go, in any city in the United States, you will find a sign that says "We're hiring" or "Hiring now", which in good Spanish means "We want workers now!"
For a Peruvian like me, who has lived for decades in a country plagued by the unemployment monster, seeing this oversupply of employment is curious, if not surprising.
And it responds to a consequence of the pandemic. It turns out that many people lost their jobs and others went home to lock themselves up to avoid being infected with covid-19. The government of Donald Trump (yes, the right-wing government par excellence) gave out of necessity to provide an unemployment benefit amounting to 1,200 dollars a month. It’s not a millionaire amount, but at least it allows its beneficiaries to live decently.
As the unemployed now live supported by State, they don’t want to work and companies face a desperate lack of staff.
This forces us to reflect on some issues such as the subsidiary role of the State, the consequences of welfare, the need for unskilled workers and workers in a growing country, among others. Esta palabra se ha convertido en una constante en todas la fachadas de empresas, tiendas, restaurantes, centros comerciales, pequeños negocios, locales, buscadores de empleo por internet, ente otros.
Por donde vayas, en cualquier ciudad de Estados Unidos, encuentras un cartel que dice “We’re hiring” o “Hiring now”, que en buen español significa “¡Queremos trabajadores ya!”.
Para un peruano como yo, que ha vivido décadas en un país azotado por el monstruo del desempleo, ver esta sobreoferta de empleo es curiosa, por no decir sorprendente.
Y responde a una consecuencia de la pandemia. Resulta que muchas personas perdieron su empleo y otras se fueron a casa a encerrarse para no ser contagiados por el covid-19. El gobierno de Donald Trump (sí, el gobierno derechista por excelencia) dio por necesidad de brindar un subsidio de desempleo que asciende a 1.200 dólares mensuales. No es una millonada, pero al menos permite vivir decentemente a sus beneficiarios, es como una suerte de Bono 600 en Perú.
Como los desempleados viven ahora del Estado, pues no quieren trabajar y las empresas enfrentan una desesperante falta de personal.
Esta nos obliga a reflexionar sobre algunos temas como el rol subsidiario del Estado, las consecuencias del asistencialismo, la necesidad de trabajadores no calificados y obreros en un país con crecimiento, entre otros.



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